El engaño de las 100 calorías
¿Te abruman las numerosas opciones de snacks bajos en calorías? Aprende sobre los macronutrientes y por qué no todas las calorías son iguales.
Registered Dietitian
Los snacks bajos en calorías, altos en proteína, bajos en carbohidratos, con carbohidratos netos, ricos en fibra, “keto”, “paleo”, bajos en grasa, sin azúcares añadidos, integrales, sin gluten, sin lácteos, sin frutos secos, vegetarianos, veganos, de origen vegetal… ¡AHHHHH! ¿Cómo saber cuál elegir? ¿Todas las calorías son iguales?
¡Respira! La respuesta corta es no: no todas las calorías son iguales. Las calorías están compuestas por tres macronutrientes principales: carbohidratos, proteínas y grasas. La proporción de estos macronutrientes sí importa. Y aunque la cantidad ideal depende de cada persona, vale la pena entender algunos principios básicos que pueden ayudarte a tomar mejores decisiones.
¡Dale la vuelta al empaque y lee la etiqueta!
Imagina esta situación: estás en el supermercado haciendo las compras de la semana y sabes que vas a querer algún snack. Llegas al pasillo de los productos y ves un montón de opciones de solo 100 calorías. ¡Parece perfecto! ¿O no?
¿Cómo saber si un snack realmente vale la pena?
Consejo #1: Revisa los carbohidratos
Los snacks de 100 calorías pueden parecer una excelente opción porque encajan dentro de tu objetivo diario, pero eso no siempre significa que sean la mejor elección. Uno de los aspectos más importantes es la cantidad de carbohidratos.
Los alimentos altos en carbohidratos (es decir, aquellos en los que más del 50 % de las calorías provienen de carbohidratos) suelen dejarte con hambre poco tiempo después.
Un cálculo sencillo: un snack de 100 calorías debería contener 12 g de carbohidratos o menos.
Consejo #2: ¡Que no falte la proteína!
Todos queremos que un snack nos deje satisfechos. ¿Y si además nos ayudara a sentirnos llenos por más tiempo? Ahí es donde entra la proteína.
Cuando aproximadamente el 30 % o más de las calorías provienen de proteína, es más probable que te mantengas saciado durante más tiempo.
Otro cálculo rápido: un snack de 100 calorías debería aportar al menos 8 g de proteína.
Consejo #3: ¡No le tengas miedo a la grasa!
Seguro has escuchado la frase: “La grasa engorda”. Pero la realidad es que, cuando eliges grasas saludables, eso no es cierto.
Las grasas saludables ayudan a lubricar las articulaciones, favorecen el funcionamiento del cerebro y son una excelente fuente de energía. Alimentos como el aguacate, los huevos, los frutos secos y las semillas son excelentes ejemplos.
Un poco más de matemáticas: procura que las grasas representen aproximadamente el 20 % de las calorías totales. En un snack de 100 calorías, eso equivale a alrededor de 2 g de grasa para mantener un buen equilibrio de macronutrientes.
Y, por último…
Consejo #4: Elige alimentos integrales siempre que puedas
Cuando tengas dudas y no sepas qué elegir, apuesta por alimentos lo más naturales posible. Son los que normalmente encuentras en la periferia del supermercado: alimentos frescos, poco procesados y con uno o muy pocos ingredientes.
Estas opciones casi siempre son una buena elección. ¡La naturaleza las creó!
Además, combínalas de forma inteligente. Acompaña el pollo con aguacate, o una manzana con mantequilla de cacahuate. Las posibilidades son infinitas.
Aprender a elegir mejores alimentos te ayudará a avanzar en tu camino hacia una mejor salud. Saber leer las etiquetas nutricionales y entender qué significan es una herramienta muy valiosa.
Todos podemos estar de acuerdo en que hacer dieta puede resultar abrumador. Es difícil saber qué información es realmente útil, precisa y actualizada. Sigue haciendo un gran trabajo y mantente informado. Continúa aprendiendo y poniendo tu mente a trabajar… ¡quemarás esas 100 calorías en un abrir y cerrar de ojos!
Gracias por leer!