¿Qué tan ordenado eres?
Mejora tu salud con el NEAT. Camina después de comer o usa un escritorio de pie para quemar calorías y aprovechar las reservas de grasa.
Registered Dietitian
Bien, para aclararlo desde el principio: no me refiero a qué tan ordenado o limpio eres. NEAT significa Termogénesis por Actividad No Asociada al Ejercicio (Non-Exercise Activity Thermogenesis). Suena complicado, ¿verdad? En realidad, es una forma de medir qué tan activo eres durante tu vida diaria, excluyendo el tiempo que pasas durmiendo. En pocas palabras: ¿eres una persona que se mueve mucho o no?
¿De verdad importa qué tan alto sea mi NEAT?
¡Sí, por supuesto! La cantidad de movimiento que realizas a lo largo del día, qué tan activo es tu trabajo o cuántos pasos das pueden influir directamente en tu salud y en tu peso. Tiene sentido, ¿no? Cuanto más te mueves, más calorías quemas.
Pensemos en la energía como si fuera dinero. Si tienes efectivo en el bolsillo, ¿por qué sacar dinero de tus ahorros? Con la energía ocurre algo parecido: primero utilizas la que tienes disponible.
Cuando comes y luego te mantienes activo, tu cuerpo utiliza la energía de esos alimentos para funcionar. Al gastar esa energía, pronto necesitará recurrir a sus reservas de grasa. Al moverte, le indicas a tu cuerpo que envíe recursos a los músculos, utilice la insulina de forma más eficiente y queme combustible rápidamente, incluida la grasa almacenada.
Por eso, cuanto más activo seas —es decir, cuanto mayor sea tu NEAT— más calorías gastarás y más utilizarás tus reservas de energía.
Aquí tienes algunas formas sencillas de aumentar tu NEAT:
- Da un paseo de 15 minutos después de comer. Es una de mis recomendaciones favoritas. Ayuda a que tu cuerpo utilice la energía de esa comida.
- Estaciónate un poco más lejos de la entrada. Es una manera fácil de sumar cientos de pasos sin darte cuenta.
- Muévete durante la jornada laboral. Cuando trabajo desde casa utilizo un escritorio para trabajar de pie y, cada hora, doy una vuelta por la casa o hago 20 sentadillas.
- Lleva un registro de tus pasos. Intenta aumentar tu promedio semanal poco a poco y conviértelo en un reto personal.
Puede sonar un poco cliché decir: “Úsalo o piérdelo”. Yo prefiero decir:
“¡Muévete para perderlo!”
¡Cuídate mucho y mantén un NEAT alto!